Capitulo II

Capitulo II - Parte 1
Lección sin numero: Las persecuciones SON REALES. 

***
¿Dónde me había quedado?
Ah si, en la parte donde corría por mi vida sosteniendo un paquete que quien sabe que rayos contenía!
Aquel día cuando respondí ese inocente email no pensé que se convertiría en la más absurda persecución que hubieran imaginado, es decir, yo leo mis comics de deadpool y me rio mucho viendo películas de acción con bajo presupuesto pero ¿esto? Solo pude imaginarme lo ridículo que se veía mi bóxer de sailor moon mientras saltaba esa cerca tratando de salvar mi vida. 

Agitado, escondido en un callejón al fin esos maleantes siguieron de largo. Realmente me iba a cagar encima cuando pasaron tan cerca de donde me había escondido. Que miedo. Pero… debí tener más miedo a esa caja que estaba sosteniendo. Se podrán imaginar que mi enorme intelecto cultivado por toda la sabiduría de internet me decía “abre el paquete, ábrelo” pero no soy tan pendejo, deje ese paquete tranquilo y me quede escondido por el resto del día en ese lugar. No es que tuviera nada mejor que hacer.

Los últimos meses habían sido catastróficos. En un ataque de locura, renuncie a mi trabajo de una manera poco amigable…
- MALDITOS TODOS, ME VOY A SER FELIZ ¡LEJOS DE ESTE INMUNDO LUGAR! ¡VICTIMAS DEL SISTEMA! ¡NOS VEMOS EN EL CLUB DE LA PELEA!

Sumen a esa despedida, una puerta que abrí de una patada y también unas horas en la policía por disturbios en propiedad privada. Supongo que me propase cuando le orine el escritorio al CEO de la empresa pero no me arrepiento de nada. En fin, luego de eso mi madre me llamo para decirme que mi perro había muerto también perdí varias partidas de LOL esa noche… Todo fue de mal en peor hasta que un día decidí que no valía la pena así que el paso siguiente fue dejarme consumir por esa rutina maravillosa en frente del pc que ya les había contado.

Ah, divago… Mejor vamos a ese punto de la historia donde ese desconocido me contacto: Como les había dicho, respondí fingiendo que le conocía. Toda esa conversación por email se torno muy personal de un momento a otro pues mis datos falsos resultaron serle agradables y el tipo no se leía tan mal del otro lado. Me termino cayendo bien el desgraciado. Un día, entre esos días normales donde hacia la fila en el supermercado… recibo un email de este desconocido que ya era como mi amigo o algo así, no se ya; el email decía lo siguiente:
“Voy a necesitar que me des apoyo, no voy aceptar un no por respuesta. Tenemos que concretar los detalles de las transacciones y no podemos esperar más. ¿Te montas al tren o te quedas? “
Siempre había usado un lenguaje breve, cargado de esas complejas estupideces de espías para no hablar exactamente de algo que yo tampoco sabía. En ese punto puse el freno a ese “tren”

“Mira amigo, te mentí… Solo soy un troll, creo que ya me estas cayendo bien y por eso vamos a dejarlo hasta aquí porque se que segurito me odias por esta bromita pesada. Fueron divertidas las charlas, ojala consigas a quien buscas y todo eso pero ya no te voy a seguir más la corriente.”
Me había aburrido la verdad, mentir por internet no es tan entretenido cuando te empieza a caer bien la otra persona o cuando son personas y no niños con acceso a internet. Este desgraciado se veía como una persona hasta decente. Pensé en aquel momento. EHH EHH error. Grave error. 

“Lo sé. Sé que no eres mi contacto pero esto puede interesarte. Hay dinero fácil, vas a pasarla bien. Lo aseguro, no es un tren aburrido ¿Te subes? “
Malditos sean los dioses del ocio y mi maldita costumbre de no pensar las consecuencias de nada. 
“LOL. Me subo con los juegos de azar y mujerzuelas” 
“Perfecto. Ya tengo tu dirección. Bienvenido a la carrera ;) ”
Desde ese día, mi rutina frente al computador cambiaría. Correría, terminaría aquí escondido donde estoy con una rata muerta a mi lado y una gotera mezclándose con mi sudor frío causado por el temor cuando los matones de traje pasaran tan cerca de mí. Luego, horas después seguiría aquí escondido y drogado por el mal olor de la basura de la que me había rodeado.