Despertar



TITULO: DESPERTAR

PERSONAJES: 
Perfil basado en Cella. (Original) Boria como personaje de apoyo (La Caja)
TIPO DE TEXTO: 
Experimento narrativo en primera persona

POR: 
Génesis Finol
4 de Octubre del 2015


La vida era lo más hermoso que podía suceder.

Me di cuenta de eso solo cuando sucedió la primera vez pero en ese momento tenía tantas tensiones que no me percate, no disfrute de la belleza tan simple y al mismo tiempo tan perfecta que podía existir en este mundo. ¿El mundo sabía que estas cosas iban a suceder? Que iba a ser tan doloroso y al mismo tiempo tan pleno.



La primera vez que sucedió, estuve en un sueño largo y denso, el aire se hacía pesado, las luces daban vueltas y yo estaba recostada presionando entre mis manos la bata; no por vergüenza sino por una extraña sensación de vértigo, después de todo, la llegada de Junior había sido inesperada y totalmente sorprendente para mi, para mi dulce Annie y hasta para mis plantas. Porque claro, mis plantas siempre han sido esas amigas con las que hablar por largos ratos. Fueron ellas las primeras en saludar a Junior cuando regresamos a casa casi un mes y medio después. Lo recuerdo claramente. Estaba cansada del dormitorio en la clínica y Junior quería ver el sol, él adoraba la luz y los colores… quizá porque lo primero que vio al abrir los ojos fueron los árboles en el jardín.

En este segundo todo eso pasa por mi cabeza pero como es que no pasaría? Es raro estar despierta para un día tan importante, creo que no soy lo suficientemente fuerte para resistir pero me esfuerzo, sé que vale la pena ¿verdad? claro, como puedo dudar… no hay dudas, no hay miedo, ahora mismo hay palabras, indicaciones, nervios. Tantos nervios, tanto dolor que no duele. ¿Es eso posible? Que el dolor no duela, creo que debo estar riendo entre todo este esfuerzo, es contradictorio sentir un nudo en la garganta y necesitar aferrarme a su mano. Una mano que esta vez no me deja sostener la bata si no que sostiene mis dedos, creo que le haré daño si la sigo presionando así. Apenas pude buscar con la mirada, reconocer su voz, su cercanía. Es tan diferente todo con compañía, es tan graciosa la expresión de miedo y al mismo tiempo confusión, creo que todo este frenesí es compartido… ¿Estaba tan emocionado como yo lo estoy? Tanto ruido y no puedo decir nada, solo escucho las indicaciones e inconscientemente las acato, todo va a salir bien. todo.
Entre todo eso que pudo suceder, bien no describe los resultados positivos de tal acontecimiento. No, ninguna palabra Querido mío. Ninguna.
Por un instante desperté, pude respirar de nuevo con un nuevo aliento al escucharte tan ruidoso y tan tierno. Esa camilla era el mejor lugar del mundo si podía compartirla contigo envuelto en esa frasada, moviendote torpe, huyendo a la luz. Creo que mi sonrisa hablaba por mi, la felicidad que trae nuestra primera cita y yo desarreglada, con el rostro empapado en sudor y esa patética bata pero aún así solo podía sonreírle a eso, a la vida. Sé que la doctora hablo solo que en ese instante hubo silencio y tu padre y yo nos quedamos allí sonriendo, plenos con tu pequeña expresión que aún ahora parece la más adorable y más ruda del mundo porque claramente, tenias que ser igual a él. Creo que esto era confuso para tu padre pero para mi no, tenias todo el derecho de parecerte a él igual que tu hermano mayor. ¿Eso te haría feliz?
Por un breve instante tuve ese ligero temor de tener el papel de ser tu madre, de ser lo suficiente, de enseñarte y de cuidarte pero tu voz pareció responder. No importaba nada, iba a besarte cada vez que pudiera hacerlo e iba a quedarme para ti todas las vidas necesarias.

Por instantes entendí que tan hermoso era. ¿Como es que podía sentirse la vida así? Vivir. Vivir es hermoso.

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