Costa de Saint Helaire

TITULO: COSTA DE SAINT HELAIRE

PERSONAJES: 
Doncella - versión original / Joseph,  Personaje en préstamo - La Caja.
TIPO DE TEXTO: 
Propuesta y escenario para escena de rol

POR: 
Génesis Finol
15 de ABRIL del 2014

-¿Alguna vez has pensado cuán tontas somos las personas enamoradas? - Si, yo siempre soy tonto pero tu pareces tan inteligente siempre… En su voz cierta pena, inseguridades que lo perseguían. Ella negó con el rostro.-Soy tonta, amarte me hace mejor persona pero temo y mido lo que siento… eso es señal de estupidez.
La miro riendose jovial, le causaba gracia esas conclusiones tan particulares de ella, tan confusas.- Nunca entiendo esas cosas que dices, no se que es lo que mides o los márgenes que pones entre nosotros. una sonrisa de lado se dibujó en su rostro antes de responderle, lo miró entrecerrando los ojos; era como si pudiese ver cosas que él ni ninguna otra persona podría ver jamás y todo estaba dentro de esos ojos expresivos y castaños con largas pestañas. - Mido el amor y… el amor no se mide, se siente. -Miro al suelo dubitativa antes de volver a ver la costa del mar calmado que silbaba ante ellos.- tuve que darme cuenta que la única cosa que necesito medir es la distancia, el tiempo que he permanecido separada de ti -lo miró de nuevo, amable y calmada como ese mar sereno.- y aun eso es innecesario porque el sentimiento lo supera. El viento sibilino era lo único que se escucho en una pausa que parecía de mutuo acuerdo entre ellos dos. Sus motivos para guardar silencio con cierta perplejidad en la mirada celeste. Ella había descrito con tanta sencillez lo que él sentía y no había podido explicar. Su corazón parecía ir en cámara lenta, todo parecía ir en cámara lenta cuando la vi levantándose. Cruzando los brazos de cara a la costa, avanzando unos pasos cortos hacia el borde de ese mirador sin barandas; era un mediodía soleado pero frio. -Hay muchas normas que no necesitamos para amar y solo al perderte pude aprenderlo. -El viento movía la falda de su vestido insulso mientras su cabello se soltaba un poco de la trenza . El entrecejo del rubio permaneció fruncido apretando su mandíbula, los rasgos de su rostro se hacían un poco más rectos ante esa expresión de incomodidad, descontento con lo que escucho pero consciente de su culpa no se quejo ya que ella retomo la palabra antes de que pudiera articular palabra alguna… solo que no escucho, prefirió no escuchar esa pregunta y su subconsciente le hizo sordo, fue una pregunta muda que lo hizo levantarse sin alejar la mirada de su silueta acercándose a ella por inercia hasta tenerla a su alcance para abrazarla, sin espacio entre ellos. Con los ojos cerrados contra su cabello se relajó de nuevo con solo sentir el olor de su cabello y la calidez de su cuerpo entre sus brazos a lo que ella respondió con agrado. Apoyándose un poco en él lo miró por encima del hombro. - ¿No lo sabes? - ¿Hmm? -Su cercanía le distraía, le adormecía y le hacía dejar de lado cualquier pensamiento. Su poca atención se concentraba en estar allí mientras ella estuviera en sus brazos no pensaba en nada más. Mientras, ella no tenía idea de ese efecto pero era comprensiva y a su vez disfrutaba tanto como el, atenta y cariñosa acarició la mano con los dedos mientras repetía la pregunta.- ¿Podré conseguir a alguien como tú de nuevo? Solo quiso estrecharla con posesividad y así lo hizo.- No te mereces a alguien como yo. -murmuró volviendo a hundir la nariz en su cabello. Un suspiro profundo se sintió desde su pecho, ella sonreía de nuevo con certeza en sus ojos que solo el horizonte podrían ver.- Lo sé ,pero… No hay mucho que hacer, es a ti a quien quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar.