Navidad Cliché


TITULO: NAVIDAD CLICHÉ
PERSONAJES: 
Juliette; personaje original de El Jardín de la Doncella
POR: 
Génesis Finol
1 de Enero del 2013

 “Mi agencia era tan amplia. A esa hora bajaba en ascensor sola, la gente había desertado temprano como si les hubiese atacado la peste negra.-Peste navideña más bien… -musite antes de subir al auto.




El despertador de nuevo, el sonido insoportable de ese aparato. No lo odiaba, pero si me desagradaba que me recordara el poco tiempo que dormí desde la noche que terminaba apenas. Siempre pensé en un mundo donde la gente era feliz con esos clichés ridículos de fiestas…
-No me importa que sea navidad, necesito el informe y los reportes de imprenta. – Colgué la llamada, los asistentes eran cada vez mas inútiles.

El chófer era puntual, quizá por eso no lo había despedido en varios años. Era silencioso, usaba el traje predefinido por mi último diseño para los que atendían mi seguridad personal, acompañada de un sombrero que le quedaba mal.

La ciudad se desdibujaba tan lento, la ventanilla de aquel auto era el espejo de la sociedad; a la que tenía que contribuir con un poco de buen gusto. ¿Qué harían ellos sin mí? No podría imaginarlo. Esas vallas, esos anuncios, perfectos todos. La publicidad iba y era gracias a mis ideas en ese distrito, en esa época.
Y entonces, esa excusa religiosa-promocional de nuevo:
-¿Puede colaborar con este santa Claus? Es por una buena causa jo jo jo.
Como detestaba esa campana dorada que solo hacia ruido sin notas armónicas. Obviamente ignoraba a ese hombre vestido de rojo en la acera, tenía una reunión aunque solo eran las 8:30.

Para tanta gente la víspera de navidad era una celebración de real valor emocional. Era una estupidez en masa que me asqueaba de cierto modo.

-Señorita Juliette, el almuerzo pautado ha sido suspendido por los asociados; el señor Reevs ha viajado a ver a su familia y pospusieron fecha hasta enero. ¿Qué desea que haga?

-Cancela, no iré a una reunión cuando a ellos les parezca y sin preguntarme previamente.
-Está bien… -Vi que tenía intenciones de preguntar algo, el reflejo en la ventana le delato ante mi.- ¿Señorita?
-¿Hmm? –me senté en el escritorio, tratando de buscar un papel que seguramente necesitaría.
-¿Puedo irme un poco antes? Es navidad y…
-Vete, ahora mismo. –Los pasos de ella parecían ensayados. Hasta la ligera carrera que dio después de cerrada la puerta.

La gente se volvía loca con las fechas, negué con el rostro. El resto de mi agenda lo cubrí sin ningún problema. Sesiones de fotos, revisiones de edición; vídeo llamadas pendientes y firmar unos documentos antes de llegar a las 7pm.

Mi agencia era tan amplia. A esa hora bajaba en ascensor sola, la gente había desertado temprano como si les hubiese atacado la peste negra.
-Peste navideña más bien… -musite antes de subir al auto.

Llegar a mi loft, esa nevera tan repleta. En la sala de mi casa, en la mesa del pasillo del recibidor. Había una fotografía, sosteniendo ese trago de vodka preparada que tomaba mientras andaba en camisón; recorrí los rostros. Parecía tan desconocida esa familia… 3 niñas y la más alta, la imagen de alguien que no creía ser yo a veces, comparándome con el reflejo del espejo sobre esa misma mesa. Un suspiro se escapó de mis labios de manera inconsciente; sosteniendo la fotografía y mi trago, me senté en el sofá cerca de la tv que permanecía apagada. Tomando el teléfono marque un número que recordaba perfectamente. Un tono, dos tonos…

¿Ho-hola? ¿Está grabando ya? ¡Ah! ¡Hola! No puedo contestarle ahora, pe-pero, ¡deje su mensaje! Le llamare o le escribiré. Lo siento.

El tono de la contestadora luego. Permanecí en silencio un momento, llevando ese trago a mi boca.
-Solo llamaba para desearte feliz navidad, tonta insulsa.

Colgué la llamada. Quizá el vaso vacío junto al teléfono y esa fotografía vieja solo me hizo sentir peor. El vacío que sentí bruscamente fue incomodo, un frio drástico me embargo y los villancicos de los vecinos me causaron una sensación en el estómago… No fue hasta que me deje caer cara a la cama que me di cuenta lo mucho que detestaba esas fechas podridas de alegría ajena. No fue hasta que estuve cara a la almohada, que me di cuenta que me moría de envidia de esa gente feliz, mientras yo no tenía una navidad cliché como todos ese día. 

2 comentarios:

  1. Versionada con una mujer... Interesante! Está chevere! =)

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    1. Es primera persona, ¡me costo! Esta personaje es de carácter pesado. Es complicado describir el entorno y los demás, cuando la personaje solo se interesa por si misma.
      Quizá, por eso se merece ese final.
      ¡Gracias, Gracias por leer!

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