Días hermosos

¿Dónde?
Pregunto ella inexpresiva, la joven mujer de unos 24 años inclinaba su rostro, su piel pálida con aquel amanecer se confundía. Su cabello lacio y corto con el viento se mecía, sus ojos claros y labios finos, parecía ser de porcelana, frágil, indefensa al clima.
¿Dónde?
Reafirmo, preguntando, a quien frente a ella estaba. Un joven menor que ella, quizás 18 años, pero de contextura gruesa por el trabajo pasado en su vida.
No lo se,  pero necesito saberlo.
Respondió el, ella miro a un lado, sin inmutarse tomo aire por un instante y se levantó de donde estaba sentada.
No quiero…. No.
El la miraba, preocupado ante aquella respuesta, el mirador que había sido su refugio durante la noche era iluminado por el día lentamente, amanecía.
Tu sabes dónde están ellos? –pregunto ahora el apretando su puño sin que ella lo notara-
Siempre… pero tú no puedes saberlo. Ellos son felices juntos… lejos o cerca… -sonrió levemente- vivos o muertos…
El joven chico se levantó bruscamente y tomo por los hombros a la mujer que ahora tenía frente a frente de nuevo.
Me lastimas… -dijo ella sin expresión alguna, más que poner su mirada en las manos que apretaban sus hombros con ira-
¡Los has matado!
¿Cómo podría? –sonrió amablemente, calmada, por dentro la burlona ironía-
¡Era tu hija! ¡¡¡Era mi padre!!! ¡Cómo pudiste!
Ellos no querían separarse… -respondió ella mirando a un lado sin dejar de sonreír por completo-
Tu no tenías… -respondió soltándola para poner sus manos en el barandal del mirador, ocultando su rostro de aquella asesina-
Por eso te pregunte, ¿dónde? Si no es aquí… que encontramos tranquilidad… -dijo acercándose lentamente a él de nuevo-
Eres una infeliz… -una lagrima cayo por la mejilla de aquel joven que pensando en aquella chica que tanto amaba, en su padre, un dolor profundo sentía-
Un sonido seco, la mujer empujo al joven por la baranda, esta después de quebrarse de forma instantánea le dejo caer a un borrascoso vacío… ella le miraba, sin dejar de sonreír, amable.
Ella decía que este lugar era hermoso –musito como si estuviera hablando con el joven hombre que aun caía con gritos desesperados, pero nadie le oiría, ella levanto la mirada y con el sol casi en frente se acomodó el vestido blanco mientras veía el paisaje, silencioso después de un seco impacto escucharse lejano, ella sonrió levemente de nuevo.- ahora si serán hermosos los días…

Una semana antes, doncella descubrió que su hija estaba saliendo con un chico de su edad, un día, llego temprano a su casa, encontrándola con un hombre mayor también, era el padre del mismo chico… como podría permitir tal bochorno en su familia?
Después de resolver la situación… si, ella llama a lo que hice “resolver”; cito al joven chico en un lugar donde solían verse él y su enamorada chica, pero luego de una larga espera la única que apareció fue la madre de ella… preocupada por la desaparición de su dulce hija.

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