Nunca estuve.

Aquel cuarto estaba tan caliente como un día en el desierto. Las semanas de septiembre pasaban rápido. Una ventana cubierta con cartonés y trapos dejaba que varios rayos de luz se filtraran evitando que la oscuridad hiciera de aquel lugar su reino.

Un catre pequeño de metal, un colchón delgado que se hundía en el centro, dejando que las arrugas de la sabana de color pastel se notaran.

El silencio de aquel pequeño cuarto era ensordecedor para una chica, quizás 16 años tendría. Su cabello no muy largo, por encima de los hombros, cortado de forma muy dispareja, mechones de castaños rizos recogidos en una semi coleta a un lado, su frente cubierta por algunos de los rebeldes bucles despeinados y maltratados.

Te queremos An… por favor…
Las voces en su cabeza hacían que aquel silencio fuera mas insoportable, sus manitos pequeñas, sus uñas algo sucias de mugre y algunos trozos de su propia piel.

Entiéndenos, es por tu bien…

Lentamente empezó a mecerse.
El aire estancado del lugar hacia que sus piernitas sudaran un poco, usaba un short color marron y una blusa azul… sus zapatos pequeños y sucios permanecían muy juntos. Sus ojos cerrados, fuertemente, queriendo pensar que no estaba allí. No, ella no estaba allí. Ella era buena chica, se había portado bien, siempre había sido asi.

Anette era una adolescente muy pasiva, demasiado tranquila, siempre había tenido un grupo de amistades amplio. No era mala persona… que pasaba?

Mentiras… -dijo, moviendo sus labios sin pronuncia palabras, esperaba que leyeran sus labios acaso? El silencio se metía dentro de ella-

Las mentiras la perseguían, no tenia necesidad alguna de mentir, pero lo hacia, por mas simple que fuera, se inventaba una historia fantástica y siempre le creían, todos y todo. Porque? Porque tantas mentiras…

Te amamos An… es por tu bien…
Seguía meciéndose, lentamente.
Adelante, atrás, adelante… atrás… casi inmóvil, sus movimientos eran solo un reflejo de la desesperación que aquel silencio causaba en su mente, no quería seguir escuchando nada. Apretó sus manos contra su cabeza mas, mas… mucho mas.

No, no puedes arrancarla anette… no puedes.
Se mordió el labio, la sangre vino a este inmediatamente.
La puerta se abrió, ella negó con el rostro lentamente, sin abrir sus ojos, ella no estaba allí. No.
Dos hombres vestidos de blanco entraron, sostenían una camisa de mangas largas con hebillas.
La chica no abría sus ojos, los hombres con cuidado le ponían la camisa de fuerza, ella no se resistía, para que hacerlo?

Lo que había dado, todo, era falso, no sabía distinguir entre lo real y la mentira. Pero nadie se lo había dicho.
La levantaron de la cama, sosteniéndola por los brazos, frágil.

Los padres de aquella adolescente le habían recluido en una clínica, era mitómana, tenía esquizofrenia y trastorno bipolar. Una mujer con gran parecido a la chica que ahora se llevaban por un pasillo, estaba acompañada de un hombre de camisa de cuadros, humildes. Ella era su única hija.

No nos odies anette… por favor… -dijeron cuando paso junto a ellos-
Anette abrió sus ojos y les vio. Los hombres que le sostenían se detuvieron. La chica sonrió con dulzura, su labio inferior roto de tanto apretarlo con sus nacarados dientes.

Los hombres volvieron a caminar, la mujer abrazo al hombre para no ver como la subían a una camioneta.
Anette pasó su mirada por aquella casa humilde, de jardín tosco y paredes sucias.

Nunca estuve aquí. Morí… y nací en mi misma…
-musito y la puerta se cerró para que la camioneta arrancara con aquella viajera sumisa-
Aquel día de septiembre el silencio de aquel cuarto triste se quedo solo… Ya no estaría de nuevo esa chica que tranquila en aquel catre se mecía.

3 comentarios:

  1. :o me gustaria escribir como usted simplemente me atrapa la lectura O_o
    me gusta cuidese y pasando n_n v

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  2. owww grande Doncella! primer post ke leo luego de tantas semanas de ausencia y me ha cautivado! me haré tiempo para continuar con la historia... de lejos se ve ke promete =)

    Saludos estelares! y akí una estrellita para usted.

    Atte. Craftera

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  3. wooo...me encanto la historia!! o.o
    usted doncella escribe muy bonito.
    cuidese! siga asi. sayoo

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Gracias por comentar.