¿Lo sabes?

Lunes, 3am.
La madrugada cálida, veraniega, atosigaba a la mujer que tendida boca arriba en el balcón de aquel loft pequeño donde vivía aislada de la ruidosa calle.

No se porque espero aun…

Se dijo poniendo su brazo sobre su frente, viendo el cielo despejado, una gota de sudor callo en uno de sus ojos haciéndola parpadear repetidas veces.

Una brisa cruzo el lugar.Más que refrescante, desesperaba.
Ella se giro, acostándose boca abajo. Su cabello callo sobre su rostro. Estaba cansada. Solo tenia puesta una camisa holgada, el piso gris contrastaba perfectamente con el mini short que se dejaba ver, mas que una prenda parecía ropa intima.

Con un movimiento perezoso movió sus pies, acomodándose como si aquellas losas fueran una cama. Su hombro, pálido y húmedo por su propio sudor, se dejaba entre ver por el cuello amplio de aquella camisa.
El edificio donde estaba aquel loft, tenia tres pisos, viejo, de concreto y metal todo, en una calle con mala ubicación.

La puerta rechino pesada. Era una antigua bodega, así que era normal.

La joven mujer sin decir nada. Puso su cara de frente al piso, aplastando un poco su nariz, infantilmente, sin ver quien se acercaba.

Los pasos de alguien que entraba, unas llaves cayeron en el cristal de alguna mesa, la caída de unos zapatos de vestir limpios, en un rincón. Unos pies descalzos frente a ella ahora.

Que haces allí de nuevo?

Pregunto el, viéndole desde arriba.

Ella se giro y quedando boca arriba le sonrió.

Hace calor… -respondió serena-

El se desabrocho dos botones de la camisa celeste manga larga que usaba, sus pantalones bien planchados, mirando el cielo por un instante.

Te extrañe…

-susurro ella mirándole desde abajo-

El bajo la mirada y le tendió la mano. Ella la tomo y se levanto, cayendo en sus brazos.
Yo también… -respondió abrazándola por un momento-

Pero… -dijo ella soltándolo lentamente, viendo sus pies descalzos frente a los de el-

Ella se levo la mano a la cabellera levemente desorganizada, sus rizos siempre podían mas que cualquier intento, aunque tampoco eran mucho sus esfuerzos por mantener su castaña melena recogida. Se acomodo los rizos que tenia en el rostro a un lado. El viéndola sin decir nada parecía tratar de no olvidar cada movimiento que hacia.

La luna parecía estar borrada, como las noches donde las estrellas están adueñadas del cielo. Ambos desviaban sus miradas de vez en cuando. el movió los dedos de sus pies.

Había un calor dulce, pero no lo suficiente para que el frio piso dejara de ser como una roca, helado. Pensó en ella, frente a el, entendiendo aquella maña que tanto adoraba de ella, dormirse en cualquier parte.

Black… -volvió hablar después de un breve instante, viéndolo entrecerrando los ojos-

Ya lo se… -respondió calmado, entendiendo que aquello era el inicio de algo que el mismo había provocado-

No… nunca lo sabes… -ella sonriéndole con dulzura le puso la mano en la mejilla y levantándole la mirada, haciendo que sus miradas estuvieran cruzadas- ya no debes regresar…

El cerró sus ojos, no imaginaba que fuera a decirle eso. Pensó en no llorar, eso fue lo único que se cruzo en su mente. Volvió abrí sus ojos, viéndola a ella, frente a el, siempre había sido así…

Sabes que te amo? –le pregunto ella al ver que no parecía estar allí-

Yo también te amo Juliette, ¿acaso no te bastó? –Pregunto el inconforme-

Ella negó con el rostro, sincera.

Sabes que lo nuestro termino hace meses, aun no entiendo porque te espero… aun no entiendo porque regresas… -dijo mirando a un lado-

Juliette hizo memoria, recordó el primer día en la oficina, ella había ido a visitar al padre de el como de rutina hacia, era asesora de imagen, un político siempre paga bien a las mujeres… se decía a si misma para convencerse. Luego el escándalo, la prensa. Todo era difuso. Pero le había dado lo que buscaba, oportunidades, sus ambiciones eran mas altas. El hijo de un político que se negaba y estaba relegado a la sombra de un padre como tal no era suficiente. No lo seria.

Yo también te extraño Juliette. Pero entiendo, trato de no perderme y termino ante esa puerta… -el giro su mirada a otro lado también-

Huyendo de lo que en realidad pasaba. Negándose a ser poca cosa, a no dar la talla.

Ella se alejo, rápidamente sin verle, tomo un abrigo, una gabardina gris, se la puso y tomando en sus manos unas botas que estaban junto a la puerta le miro, silenciosa, el chillido de la puerta cerrándose tras de ella.
Black se dejo caer, sentado en el mismo suelo donde había estado ella acostada, se llevo las manos al rostro.
El celular en el bolsillo de el vibro, la luz azul de la pantalla titilaba, un sobre dibujado en esta.

Sabiendo quien era, saco el celular con una de las manos, aun sosteniéndose el rostro con la otra. Entregado al abandono.

“Podría extrañarte por la eternidad, pero no viviría contigo en esta vida ni en la siguiente, Juliette.”


----------------------------------------------------------------------------------------

3 comentarios:

  1. O_O soy el primero muy bueno y sale black no se quien sea julett pero en fin muy bueno señorita doncella me gusta lo que escribe n_n v

    ResponderEliminar
  2. juliette es dulcemente malvada UwU ...pero representa una graaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan parte de las mujeres de la actualidad, y no me gusta ò_ó,
    pero si me gusta que ese askeroso black sufra -w- interesante historia!

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno, comprendo el sentimiento del mensaje de juliete del final xD

    ResponderEliminar

Gracias por comentar.