desaparecidas no tan perdidas

Aquel jardín estaba algo abandonado. El invierno lo había atacado, inclemente. El otoño no había dejado más que un frio ambiente, el columpio cubierto de una leve capa de nieve, la pérgola con su piso húmedo resguardaba las bancas de blanca pintura, cubiertas por forros de tela algo gris.
La mesa de metal al fondo parecía hielo, su ornamentada forma victoriana y su color blanco la hacían parecer ramas que salían del suelo cubierto de nieve, las sillas igual, sin sus cojines de estampada tela solo eran estructuras de metal indefensas. Frías.
Donde estaba la doncella de aquel jardín? La doncella que suspiraba entre sus flores y musitaba con ironía. Tan contradictoria a su entorno, tan amante aquellas flores ahora cubiertas de hielo, tan distintas a su ser.
Una chica con un abrigo gris de lana gruesa, guantes rojos y una bufanda de rayas que combinaban con sus medias que se dejaban entre ver entre su falda y sus botas altas. Camino dejando apenas huellas en la nieve llegando hasta una de las bancas de madera. La miro, se acomodo las gafas. Su cabello en dos trenzas, no muy largo, de rizos algo despeinados en el “flequillo” que no era más que varios mechones que se soltaron de aquellas trenzas.
Infantil y tan fría como el entorno. Negó con el rostro.
Annette: se supone que debería decir hola… -musito-
Annette: no se como doncella y juliette hablan a gente que no ven, como hacen para dirigirse a personas que no existen mas que en suposiciones de quien nos creo. Ella supone que tiene lectores, de ser así, esto existe para esas personas, pero a veces yo pienso que no somos mas que partes de una personalidad hecha pedazos de la cual nadie se entera, quedándonos solo en la cabeza de esa mujer con la imaginación dañada, de ideas distorsionadas.
Hizo una pausa, siguió caminando, viendo el jardín cubierto de hielo. Sus gafas empañadas y su aliento contra la bufanda que le quedaba un poco grande para su pequeño y delgado cuello.
Annette: se supone que debo cubrir la ausencia de Doncella-sama, de juliette-san, pero no soy como ellas, soy la más gris de las tres.
Dijo mientras se quedaba de pie junto a la mesa.
Annette: este mes no es más que una acumulación de frustraciones negadas por una masa en común. Navidad… a doncella le gusta la navidad, juliette la odia, yo… a mi me da igual. Es tiempo, el tiempo va, sigue aunque alguien le guste o le disguste. Sigue siendo tiempo con marcas, etiquetas y fechas tope. –Miro a un lado- muchas cosas pasan en cada lapso, entre cada entrada a este “jardín”. Las que pasaron esta vez no se irán tan fácilmente. Marcas que nos harán cambiar a las tres… casi 4, a Ella completamente. Ella lo niega, se resiste, sigue atormentada como ha vivido. –Sonrió levemente- es una verdadera tonta.
Se quito uno de los guantes y lo paso sobre una de las sillas, sentándose en ella luego.
Annette: tantas suposiciones, tantas, tantas… no me crean, solo soy la menor de las residentes de este lugar.

En aquel instante algo se levanto de la nieve, una silueta, blanca, dejando caer trozos de hielo descubriendo a Nadie, con la piel azul y abrazando su laptop. Titiritando con el cabello hecho un desastre y los labios color violeta. Annette lo miro.

Annette: nunca aparecerá como una persona normal?
Nadie negó, no podía hablar, tenia la lengua congelada. Camino hasta la mesa dejando la laptop en esta con las piernas congeladas, sus pantalones anchos de color negro y su chaqueta que tenían hielo entre los pliegues. Abrió la boca como pudo saco la lengua azul y la mordió. Dando un grito.
Annette: por dios…
Nadie corrió en triángulos, si, en triángulos, los círculos ya eran muy comunes. Era algo absurdo todo ese ser indefinido en si. Se calmo y se sentó en la silla junto annette.

Nadie: Jola… -sangrando hielo-
Annette: que quiere usted? Estoy tratando de explicarles a los supuestos lectores porque hace tanto que no hay actividad.
Nadie: ya! Ya! Solo vine acompañarte, a darle sabor tropical a este tempano de hielo pues. –dijo sonriéndole pícaramente-
Annette miro a un lado girando los ojos.
Nadie: además… se que las cosas no están muy bien. –Dijo algo serio, tomando la laptop de la mesa y abriéndola con dificultad ya que también estaba congelada- ella, no ha tenido mucha “actividad” como para darnos diálogos y ambientes.
Annette: y? este blog no es para hablar de ella, es para nosotras. Para usted mismo a veces. La vez pasada tomo la entrada para ella sola. No es justo… no lo digo porque sea algo que me importe, pero se que a doncella y a juliette si les importa.
Nadie: oh, annette-chan! Estas más parlanchina hoy. Me estas quitando el protagonismo. –Dijo sonriendo mientras tecleaba en la laptop-

Annette respiro profundo y no respondió a eso. Ella no hablaba mucho. Pero no estaban quienes si lo hacían. Tenia que tratar de defenderlas aunque no se llevara bien con ellas. Después de todo, el odio en común era lo que las dejaba llevarse relativamente bien. Nadie noto eso, y cerró la laptop. Dio varias vueltas y se “trasformo” cual chica de magic shoujo.
Annette: por dios… que le pasa? –dijo indignada-
Nadie: por el poder del amor y la… -un trozo de nieve le callo en la cabeza haciéndolo caerse mostrando sus piernas peludas-
Annette miro a un lado evitando ver aquella escena.
Annette: ecchi… -susurro-
Nadie riendo se sento en la silla usando falda corta, su piel se pegaba al metal.
Nadie: ajam… a lo que venias pues, date con esa que el tiempo, digo, las letras son oro.
Annette: será… -respiro profundo de nuevo- juliette-san esta en un proyecto, junto con doncella, ambas trabajan en el mismo personaje ahora, en una historia o rol quien sabe en donde. El jardín, bueno… esta así, es normal, es invierno. Debería estar floreciendo todo el año pero no siempre se puede. Como dijo nuestra luchadora de falda –miro a nadie, nadie saludo con un gesto ridículo imitando a serena de sailor moon- ella, quien nos creo, esta pasando por un mal momento. Sus letras no valen mucho…

Nadie se puso serio de nuevo. Aquello era cierto. Pero no podían hacer nada. Solo eran personajes.

Annette: aun así, estamos acá, hasta donde se, doncella y juliette regresaran para la próxima entrada.
Nadie: mas les vale, ya extraño tener mi harem junto… -su nariz sangra mientras tiene una expresión de pervertido-
Annette: esto se ha prolongado mas de lo que planeaba… -dijo mientras se levantaba de la silla y tomaba su guante- será hasta una próxima entrada. No soy buena con las...
Una bola de nieve la interrumpió, dándole en el rostro, dejándola roja. Se limpio con el mismo guante y miro a nadie, seria.
Nadie: quiéreme annette-chan!! –se lanzo sobre annette-
Annette dio un paso a un lado dejándolo caer al suelo con su traje ridículo, camino hasta la puerta.
Nadie: se que soy todo en sus fantasías ocultas… lo se. –

Annette abría la puerta del madera del jardín para irse, pero allí estaba inclinada para verla a la cara de cerca, juliette, sonriéndole con dulzura, anette cayo sentada por la sorpresa.

Juliette: es que vez un fantasma acaso, niñata amargada?

Dijo sonriendo mientras le ofrecía la mano para que se levantara. Juliette tenía guantes de cachemira negros, un abrigo azul de botones a un lado, botas negras altas, jeans y una bufanda de color negro con motas azul claro de lana suave, su cabello recogido en una cola de caballo alta. Detrás de ella estaba doncella, su abrigo blanco como la nieve, una manga de tela de peluche y unas orejeras del mismo material. Sus botas color marrón y medias rosadas se veían bajo la falda blanca también de su vestido bajo en abrigo, su cabello trenzado a un lado como de costumbre.

Nadie: mis angelesssss –dijo corriendo en cámara lenta hacia las chicas que no terminaban de entrar-
Juliette termino de darle la mano a annette para que se levantara y le dio una patada en la nariz a nadie antes de que terminara de acercarse con su ridículo atuendo.

Doncella: desearía que alguna vez la entrada fuera algo…
Juliette: simple? –dijo interrumpiéndola mientras se acomodaba el abrigo- jamás doncellita, jamás! –riendo-
Annette: no estaría mal que alguna vez no apareciera esa cosa… -dijo inexpresiva mientras se sacudia la nieve de su falda-
Doncella: no diré nada entonces… -suspiro pasando por un lado de nadie y viendo su jardín cubierto por la capa del invierno-

Juliette y anette se quedaron a un lado. Sabían que a Doncella le afectaba ver aquel lugar asi, nadie seguía desangrándose en el suelo, con cara de éxtasis. Hubo una pausa de silencio mientras doncella caminaba y se acercaba a la mesa, las bancas… llego a la pérgola, sin subir los dos escalones de madera mojada. Suspiro y saco una de las manos de la manguita donde, la llevo a la nieve, y tomo un poco. Se giro viendo a juliette y annette con una leve sonrisa.

Doncella: es que acaso esto es un funeral? –Dijo mientras lanzaba la nieve de su mano a las dos chicas, juliette sonrió, esquivándola y tomando otro poco de nieve para lanzársela a ella de regreso-
Juliette: ya veras. Aquí la mas atlética soy yo!

Anette volvió a la banca de madera y se sentó a ver aquellas dos mujeres mayores que ella jugar en la nieve. Sonriendo levemente, limpiaba sus gafas para volver a ponérselas.

Anette: al menos aun queda un poco de ánimo… -susurro-

1 comentario:

  1. ( I _ I )...

    Ehm... tres alusiones Miss Doncella...

    1. Sailor Moon?... demonios! ( U_U )

    2. Se la creyó usted... comience por el principio, recuerde.

    3. Siempre me ha dado pena la forma en que diluye la majestuosidad de la menor de sus princesas... ella merece un reconocimiento que usted aún no ha sabido darle!

    Ya.

    CCH

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